Las mujeres siempre tenemos el poder, y al
poder nos lo dan los hombres. Porque todo lo que hacen ellos, sean
padres, hijos, amantes o enemigos simplemente lo hacen para llamar
nuestra atención. Los hombres nunca saben cómo vamos a reaccionar, y eso
los descoloca, los sorprende, los desestabiliza.
Somos las mujeres las que siempre decimos sí o no, y en realidad les
hacemos crearon a los hombres que son ellos los que dicen sí o no. El
poder de las mujeres reside también en cuanto nos necesitan los hombres,
se sienten perdidos si les damos la espalda.Los hombres nos temen, por
eso somos tan poderosas. Pocas cosas nos pueden frenar. Somos las
mujeres las que entendemos bien el poder, está en nuestra naturaleza, en
nuestra ideología. El hecho de ser madre, eso es poder ¿o no? El
poder de una mujer está en su corazón, en su intuición, en su instinto
de protección. El poder de las mujeres está en su capacidad infinita de
dar amor. Son los únicos seres capaces de experimentar el amor
incondicional. Saben dar, cuidar y proteger la vida, y amar pase lo que
pase.Maridos, hermanos, hijos, padres, amigos y novios le deben todo al
amor de una mujer. Y todo lo que hacemos es un intento por
corresponderlas. Es un elogio a la mujer. Los nenes jugamos a los
soldaditos, las nenas a las muñecas. Nosotros nos preparamos para
conseguir la gloria y ofrecérsela a ellas. Ellas se preparan para
darnos la vida. La mujer vive para amar, y ese amor inmenso y
arquetípico se transforma en fuente de energía para todos los que
ocupamos un lugar en su corazón.
lunes, 31 de diciembre de 2012
domingo, 30 de diciembre de 2012
Una promesa es como dar un cheque, tenes que tener
fondos para poder pagarlo. Una promesa es como viajar en el tiempo, es
asegurarle a alguien que en un futuro las cosas van a ser como vos
decís.
Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien ‘contá con eso’.
Cuando le prometes algo a alguien tenes que saber que el otro cuenta con eso. Sos responsable de lo que prometes.
Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo.
Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados.
Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía.
¿Hay instrucciones para cumplir una promesa? Creo que sí. Todas se reducen a una regla clara y sencilla, tan solo cumplir con lo prometido.
Una promesa no es una posibilidad, es un hecho, es decirle a alguien ‘contá con eso’.
Cuando le prometes algo a alguien tenes que saber que el otro cuenta con eso. Sos responsable de lo que prometes.
Para cumplir una promesa hay que resistir, porque uno nunca promete algo fácil, siempre prometemos cosas difíciles que llevan sacrificio y esfuerzo.
Porque una promesa incumplida es una deuda que crece y te persigue a todos lados.
Para cumplir una promesa hay que tener fe. Para cumplir una promesa hay que darle valor a las palabras. Una promesa es un juramento donde la palabra es la garantía.
¿Hay instrucciones para cumplir una promesa? Creo que sí. Todas se reducen a una regla clara y sencilla, tan solo cumplir con lo prometido.
-No estás solo en este mundo, lo que tu haces afecta a los demás.
-No se puede actuar sin pensar en los demás.
-Cuando uno entiende que no está solo todo cobra valor, cada decisión, cada error, cada si, cado no, todo afecta a los demás.
-Aceptar que no estás solo es aceptar que ya no existe solo el quiero, también existe el debo, el puedo, el tengo que.
-Uno tiene que saber que si tira de un punto del tejido se desarman los otros, todos estamos hechos de la misma lana.
-Amar es pensar en los demás, es tenerles consideración, es que te acompañen en cada decisión.
-Estar solo es no pensar en nadie y que nadie piense en ti.
-Juntos somos la resistencia, solos somos héroes suicidas.
-Amar es olvidarse un poquito de uno mismo.
-No se puede actuar sin pensar en los demás.
-Cuando uno entiende que no está solo todo cobra valor, cada decisión, cada error, cada si, cado no, todo afecta a los demás.
-Aceptar que no estás solo es aceptar que ya no existe solo el quiero, también existe el debo, el puedo, el tengo que.
-Uno tiene que saber que si tira de un punto del tejido se desarman los otros, todos estamos hechos de la misma lana.
-Amar es pensar en los demás, es tenerles consideración, es que te acompañen en cada decisión.
-Estar solo es no pensar en nadie y que nadie piense en ti.
-Juntos somos la resistencia, solos somos héroes suicidas.
-Amar es olvidarse un poquito de uno mismo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
viernes, 16 de noviembre de 2012
Desde que nacemos aprendemos a ver y entender las
cosas de una sola manera. Galileo Galilei afirmó que la Tierra giraba
alrededor del Sol, y no al revés. Todo el mundo lo humilló... ¿cómo
podía afirmar semejante desatino? Si todos veían claramente que el Sol
era el que se movía, y no la Tierra. Muchos acusaron de loco a Colón
cuando supuso que la Tierra era redonda, si todos veían claramente que
la Tierra era plana. En su época, la gente disfrutaba de los libros de
Julio Verne, aunque para todos era un autor fantasioso. ¿A quién se le
podía ocurrir en aquel momento que una nave podía viajar debajo del
agua, o que se podía viajar a la Luna?
Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones diferentes. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, sólo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos las palabras de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo. Bueno, de eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos; por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemente tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.
Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones diferentes. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, sólo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos las palabras de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo. Bueno, de eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos; por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemente tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.
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